Aves introducidas

En Galápagos se han introducido seis especies de aves, entre ellas pollos (Gallus gallus), pavos (Meleagris gallopavo) y patos reales (Cairina moschata), además de las semidomésticas palomas introducidas (Columba livia), y especies silvestres como el garrapatero picoliso (Crotophaga ani) y la garcilla bueyera (Bubulcus ibis).

Aunque no todas esas especies representan el mismo nivel de riesgo para la flora y la fauna nativa, muchas de ellas pueden servir como anfitrionas y portadoras de enfermedades y parásitos introducidos, los cuales pueden tener efectos devastadores en las especies nativas y endémicas de animales. Las enfermedades que han producido la extinción de aves en otros archipiélagos podrían ser las responsables de por lo menos algunas de las extinciones o reducciones de las aves nativas o endémicas de Galápagos. Ciertas enfermedades podrían haber llegado con aves domésticas. Durante las últimas dos décadas, se han diagnosticado las siguientes enfermedades en las aves domésticas: la enfermedad de Newcastle, la enfermedad de Marek, salmonelosis, coccidiosis, y otras enfermedades. En años recientes, los científicos visitantes han confirmado que los tumores presentes en los pinzones son causados por la viruela aviaria, la cual también afecta a los cucuves endémicos.

Las palomas bravías fueron introducidas en el Archipiélago de Galápagos en 1972-1973 y se asentaron bien en tres islas: la Santa Cruz, la San Cristóbal y la Isabela. Las palomas bravías son portadoras de muchas enfermedades que afectan a las personas, la vida silvestre y las aves de corral. En Galápagos, la paloma bravía es la portadora de la Tricomonas gallinae, una enfermedad fatal de las aves de corral y las palomas endémicas.

Al aumentar las poblaciones, también aumentó el riesgo de que la enfermedad se transmitiera a las personas y a las poblaciones de aves nativas. Por ello, se decidió eliminar esa especie. El programa de erradicación dirigido por el Servicio del Parque Nacional de Galápagos (SPNG), con apoyo técnico de la FCD, se realizó en las tres islas. La abundancia y la distribución de las palomas se calculó primero utilizando estudios realizados a pie o en auto, y el SPNG registró la ubicación de las aves. Las aves fueron eliminadas en gran medida y en la actualidad, las islas están siendo continuamente monitoreadas para confirmar que los métodos de control dieron resultado y asegurar la detección y eliminación inmediata de las que sean reintroducidas de otras islas.