Plantas introducidas

Las plantas introducidas son un peligro grave para la flora del Archipiélago de Galápagos ya que las especies agresivas compiten con las especies nativas por la luz, el agua y las sustancias nutritivas. Además tienen un efecto negativo en la fauna y la actividad agrícola del lugar.

En las islas Galápagos, se sabe de al menos 700 especies de plantas ajenas que se introdujeron, de las cuales aproximadamente 40 están teniendo un efecto negativo (Base de datos sobre flora de Galápagos de la ECCD, marzo de 2005). Más del 90% de las plantas introducidas fueron introducidas deliberadamente, entre ellas, frutas, verduras y demás cultivos, árboles madereros, plantas medicinales y ornamentales para jardín. Las plantas introducidas también portan otras especies ajenas en el follaje o el suelo, por ejemplo especies de invertebrados introducidas como por ejemplo la hormiga colorada o la escama algodonosa.

Para el tratamiento de las plantas invasoras, el procedimiento que se prefiere cuando es posible es la total erradicación. Los científicos de la FCD han llevado a cabo experimentos para encontrar las medidas más eficaces de controlar a las malezas más importantes. Los métodos más deseables son eficaces, rápidos y económicos, y producen daños mínimos a la vegetación nativa.

La FCD además promueve que el público entienda los peligros de la introducción de plantas y otras especies en Galápagos. Como parte de este programa, la campaña “Cultívame a mí” apunta a fomentar el uso de plantas nativas o endémicas como plantas ornamentales en vez de las especies de plantas ajenas. La preparación de procedimientos de cuarentena para evitar nuevas introducciones es vital para mantener la biodiversidad natural de las especies de Galápagos.

pdf file  Hojas informativos de la FCD sobre las plantas introducidas en Galápagos (en inglés)

Mora
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