Sea parte de la solución

Históricamente, la comunidad internacional se ha preocupado por la protección de las Galápagos, pero a menudo ha olivado que aquí, los cambios más dañinos han sido impulsados por los mercados internacionales y la globalización de las islas. Las inversiones internacionales y la demanda extranjera por los recursos locales aún impulsan el crecimiento económico, pero siguen resultando en ciclos de auge o descalabro. La historia de las islas claramente ilustra este patrón: caza de ballenas, caza de lobos marinos y, más recientemente, los pepinos de mar. Hoy, el turismo impulsa el crecimiento poblacional y el manejo del turismo determinará el futuro de las islas. Ha habido incrementos drásticos en el número de visitantes durante la última década y mayor número de emigrantes que desean mejorar su sustento participando en la creciente economía de Galápagos. Esto crea una presión cada vez mayor sobre los limitados recursos naturales, aumenta los riesgos de la contaminación y eleva la probabilidad de nuevas especies introducidas.

Este modelo de desarrollo debe cambiar para asegurar que de aquí a cincuenta años el nivel de conservación de las Galápagos sea igual o mejor de lo que está en el 2006. El camino más efectivo para el cambio sería que los beneficiarios locales, nacionales e internacionales forjen el liderazgo local y fomenten el desarrollo de una visión compartida par el futuro. La Ley Especial para Galápagos de 1998 es el fundamento para una sociedad orientada hacia la conservación, con medios de vida basados en prácticas sostenibles. La Ley fue complementada por el Plan Regional de 2002, el Plan de Manejo del Parque Nacional de 2005, y el proceso “Galápagos 2020” del Ministerio del Ambiente. Estas herramientas han ayudado a consolidar las metas de más largo plazo para el desarrollo y conservación sostenible de Galápagos, y se debe dar un esfuerzo fuerte y enfocado en la implementación de estas herramientas.

A fin de ayudar a hacer frente a las preocupaciones actuales, hemos comenzado a ampliar el alcance de las investigaciones de la FCD para incluir temas sociales, económicos y culturales con el fin de dar apoyo a la gestión de manejo. Además, estamos prestando nuestro apoyo a la reforma educativa y a la participación de los habitantes locales en el comercio sostenible. La reciente fundación de un centro de capacitación culinaria en un colegio de la Isla Santa Cruz constituyó un paso adelante para la reforma educativa. Este programa, que se origina de la iniciativa propia del colegio y de la comunidad local, tiene el respaldo de un financiamiento inicial administrado por la FCD. Este es un importante avance hacia la meta de ofrecer oportunidades de capacitación vocacional para los jóvenes de las islas. Esperamos que esta capacitación anime a los empresarios a buscar personal aquí en las islas, en lugar de verse en la necesidad de reclutar empleados nacionales del continente y extranjeros.

El SPNG, con el apoyo de la FCD, también ha realizado recientemente el proyecto de erradicación más exitosa del mundo: eliminar las cabras de la isla Santiago y del norte de la isla Isabela.

Estos dos ejemplos demuestran que con una visión compartida y la adecuada dirección, en combinación con el apoyo nacional e internacional, es posible lograr que Galápagos sea sano y saludable.

Además, estos esfuerzos indican que el rumbo del desarrollo en las Galápagos puede ser cambiado hacia un modelo de desarrollo comercial que fomente los esfuerzos de conservación en lugar de impedirlos, como ocurre en un mercado impulsado por auges y caídas.

El archipiélago de Galápagos no es como ningún otro lugar en la Tierra – por eso vienen visitantes de todas partes a ver sus maravillas naturales. La comunidad internacional puede y debe ser parte de la solución, ayudando a Galápagos a avanzar a partir de los logros del pasado y apoyando el desarrollo de un futuro sostenible. Cada paso adelante nos acerca a la meta de garantizar que este asombroso archipiélago continúe prosperando en su pleno esplendor ecológico, para que pueda ser disfrutado por generaciones futuras.