Especies invasoras - introducción

Entender el concepto de especies invasoras y lo que implican quizás no sea tan fácil como quisiéramos. En esta página, encontrará una introducción general a la dinámica de la naturaleza, definiciones y conceptos de especies extrañas e invasoras, y ejemplos de las consecuencias de las invasiones biológicas.

La Naturaleza

¿Qué se le ocurre cuando escucha la palabra “naturaleza"? Durante una rápida encuesta que llevamos a cabo entre nuestro personal, recibimos respuestas como “árboles”, “verde”, “ríos” y “paz”. Efectivamente, por lo general, la naturaleza se concibe como un lugar idílico al que la gente puede recurrir para lograr un buen merecido descanso.

Sin embargo, desde un punto de vista ecológico, la naturaleza está lejos de ser pacífica. En un ambiente natural, las plantas y los animales están constantemente compitiendo unos con otros. Las pequeñas plantas intentan crecer más que sus vecinas para obtener los mejores lugares y los más soleados del dosel del bosque. Otras plantas se aferran a los árboles, matándolos y haciendo espacio para otras especies que crecen más rápido.

Las especies nativas luchan con las especies invasivas.
Las especies nativas luchan con las especies invasivas, como la Cascarilla, Cinchona pubescens (en frente a la derecha).

Una colonia de hormigas invade el territorio de otra colonia y la desplaza; los desplazados salen y a su vez invaden el hogar de otros. Después de un tiempo, esa competencia feroz desarrolla reglas, impidiendo así que cualquiera de los jugadores se vuelva muy fuerte y dando una oportunidad a todos. A esas alturas, se produce lo que se llama “el equilibrio de la naturaleza”, y eso sucede todos los días, en todas partes del mundo, y con toda especie viviente como parte de su forma instintiva de ser.

Nativas, extranjeras e invasoras

En un ambiente equilibrado, las plantas y los animales básicamente se acostumbran unos a otros. Compiten, pero todos tienen oportunidad de sobrevivir porque no se permite que ninguno se vuelva más fuerte que los demás, y toda especie sabe cómo defenderse de enemigos conocidos. Sin embargo, qué pasaría si en un ambiente equilibrado apareciese una planta o animal desconocido. Al principio, naturalmente, las demás especies no saben cómo reaccionar, pues sus mecanismos de defensa están configurados para mantener alejadas cosas que conocen desde hace miles de años. En segundo lugar, el intruso (o especie extranjera, como la llamamos) empezará a seguir sus instintos y a competir un poco. Si las especies ya presentes (especies nativas) no son suficientemente fuertes para resistir el nuevo ataque, la especie extranjera desde luego triunfará. Si dicho organismo extranjero es agresivo, es decir, si es capaz de extenderse rápidamente y al mismo tiempo desplazar a las especies nativas., nos encontramos con una especie invasora.

Las especies de isla son muy indefensas a la hora de enfrentar nuevas amenazas.

Las especies de isla son muy indefensas a la hora de enfrentar nuevas amenazas. Como las islas normalmente se encuentran aisladas de las influencias externas, las plantas y los animales evolucionan con muy pocos mecanismos de defensa. Así pues, si llega a la isla un nuevo organismo, lo más probable es que tome control enseguida y a veces con consecuencias devastadoras.

Isla Isabela

Isabela, la isla más grande de Galápagos, tiene la concentración más alta de especies endémicas del archipiélago, y aproximadamente el 50% de la población de tortugas gigantes vive en la parte norte de la isla. Mientras que la parte sur de la isla Isabela tiene un asentamiento humano permanente, la parte norte ha permanecido relativamente intocable hasta la introducción de las cabras salvajes a inicios de la década de los setenta.

Cabras© FCDCabras

Para 1998, se estimaba que había una población de entre 75.000 y 125.000 cabras. La gran cantidad de cabras causó erosión de la tierra, un consumo vasto de la vegetación y presión por pastos. La amenaza para las plantas endémicas y los organismos que dependen de ellas (entre ellos las tortugas) fue muy alta y podía haber producido la extinción de especies y subespecies, además de cambios en el microclima y retención de agua, sobre todo en el borde del cráter del volcán Alcedo.

La Estación Científica Charles Darwin y el Servicio del Parque Nacional de Galápagos iniciaron una campaña extensa para eliminar a las cabras sobre el Alcedo en un esfuerzo que implicó el uso de helicópteros, perros amaestrados, sistemas satelitales, tecnología de rastreo de alta tecnología, mucha gente y, desde luego, mucho dinero. Se trata de un esfuerzo enorme por una sola especie, ¡o simplemente un lugar de una isla! Ahora bien, Galápagos tiene más de 500 especies extranjeras diseminadas en más de 120 islas de diversos tamaños.

Éxito del proyecto Isabela
En el futuro