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Camila Bermúdez/CDF

26 Años de Monitoreo de Vegetación en Santa Cruz

Heinke Jäger
25 Mar 25 /
26 Años del Monitoreo de Vegetación en Santa Cruz: una Historia de Éxito en Conservación

Durante millones de años, las Islas Galápagos han albergado ecosistemas únicos dominados por plantas, como la zona arbustiva de Miconia robinsoniana en las partes altas húmedas de Santa Cruz. Pero estos paisajes están bajo amenaza. Especies invasoras como la mora (Rubus niveus), la cascarilla (Cinchona pubescens) y la guayaba (Psidium guajava) se han expandido sin tregua, desplazando a la vegetación nativa y poniendo en peligro la integridad ecológica de estos hábitats. A medida que la biodiversidad disminuye, estos ecosistemas se vuelven más vulnerables a nuevas invasiones y menos resistentes a los cambios impulsados por el clima. Conscientes de la urgencia, la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) ha controlado la cascarilla a gran escala desde la década de 1990 y, más recientemente, ha ampliado sus esfuerzos para combatir la mora y la guayaba.

Para rastrear el impacto de la cascarilla y estos esfuerzos de restauración en la vegetación, en 1998 establecimos 31 parcelas permanentes de 20 m × 20 m dentro del triángulo de Media Luna, Puntudo y Cerro Crocker. Desde entonces, hemos regresado cada 3 o 4 años—ocho veces hasta ahora—para monitorear meticulosamente los cambios en la estructura de la vegetación. Cada medición requiere precisión, paciencia y resistencia: 2 científicos, 12 días, 31 parcelas, 5 transectos por parcela, cobertura vegetal registrada en intervalos de 10 cm. No hay atajos. Solo una búsqueda incansable y metódica del conocimiento. Los resultados son sorprendentes. Las primeras investigaciones mostraron una disminución en la cobertura de Miconia robinsoniana y otras especies nativas y endémicas debido a la invasión de la cascarilla. Sin embargo, las acciones de control manual y químico llevadas a cabo por la DPNG permitieron que Miconia y otras especies prosperaran nuevamente. La cobertura de Miconia aumentó de menos del 1 % en 1998 al 35 % en 2024, mientras que la cascarilla disminuyó del 16 % al 1 % en el mismo período. El incremento en la cobertura de Miconia y otras especies endémicas no solo es resultado de las acciones de control, sino que también podría reflejar la recuperación natural de la vegetación tras el último gran incendio en Media Luna en 1967.

GalápagosVerde2050/CDF
Miconia robinsoniana
Camila Bermúdez/CDF
Cerro El Puntudo - Santa Cruz

Si la frase “monitoreo a largo plazo de la vegetación” no despierta una sensación de aventura, no estás solo. Por diseño, el monitoreo ecológico es lo opuesto a lo dramático. Es un proceso lento, deliberado y repetitivo. No aparece en los titulares. Pero su valor es incalculable. En un mundo donde las decisiones de conservación deben tomarse en condiciones de gran incertidumbre, los datos a largo plazo son nuestra brújula.Los ecosistemas de Galápagos están en constante cambio, moldeados por fuerzas naturales como El Niño y presiones humanas como el desarrollo del suelo y las especies invasoras. Sin un monitoreo sostenido, no podemos ver los patrones que definirán su futuro.

Bases de datos a largo plazo, como la de Media Luna, revelan las reglas ocultas que gobiernan estos sistemas biológicos y que dictarán su supervivencia frente al cambio climático. Cada día de trabajo bajo la lluvia, cada transecto meticulosamente medido, cada año añadido al registro fortalece nuestra capacidad de proteger estos ecosistemas. Este trabajo no es solo documentar el cambio. Es proporcionar a los conservacionistas el conocimiento científico necesario para guiar los esfuerzos de restauración, mitigar el impacto de especies invasoras y proteger los extraordinarios, pero frágiles, ecosistemas de Galápagos.

Un transecto a la vez, estamos dando forma al futuro de estas islas.

El monitoreo a largo plazo nos ha permitido fortalecer los esfuerzos de conservación en Galápagos. Sin embargo, este trabajo no se detiene aquí. Conoce más sobre nuestros proyectos y cómo estamos protegiendo los ecosistemas únicos del Bosque de Scalesia y ayúdanos a continuar con esta importante tarea de conservar las Islas Galápagos, un espacio único en el mundo.

Heinke Jäger

Investigadora principal - Restauración de bosques de Scalesia, Especies Invasoras Terrestres

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