Volvió el cactus… y con él, la esperanza en Plaza Sur
En un acontecimiento sin precedentes, el equipo de investigación del programa Galápagos Verde 2050 (GV2050) de la Fundación Charles Darwin (FCD), junto a guardaparques de la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), registramos un evento que prueba la regeneración natural de Opuntia echios var. echios en la isla Plaza Sur, algo que no se había registrado en casi 70 años, desde la última observación en el año 1957 por científicos de la expedición de la Universidad de California en Berkeley, entre ellos el destacado investigador Frank Sulloway. Este hallazgo confirma el impacto positivo de las estrategias de restauración ecológica aplicadas en la última década. Un hito en la conservación de esta emblemática especie.
Diversos estudios han documentado la pérdida del 60% de la población de Opuntia echios var. echios desde 1957, con una tasa de mortalidad del 1.3% anual y una regeneración prácticamente nula en los últimos 65 años (Snell et al., 1994; Sulloway et al., 2014; Sulloway & Noonan, 2015). A partir del análisis de más de 600 fotografías históricas, algunas tomadas desde 1957, y una búsqueda inicial desde el GV2050, se logró identificar y dar seguimiento a más de 334 cactus adultos y a un número reducido de individuos juveniles, sin evidencia previa de regeneración natural (Jaramillo et al., 2017; Sulloway et al., 2014; Sulloway & Noonan, 2015).
La principal causa de este declive ha sido la alta densidad de iguanas terrestres, cuyo consumo de plántulas ha impedido el reclutamiento de nuevos individuos, fenómeno exacerbado por la extinción del gavilán de Galápagos, especie que anteriormente regulaba la población de iguanas. De no haberse implementado medidas de restauración, la población de Opuntia echios var. echios seguiría disminuyendo, afectando a las especies que dependen de estos cactus.

En esta expedición encontramos 68 nuevas plántulas creciendo naturalmente dentro de nuestros 3 sitios de estudio, lo cual representa una evidencia clara de que la regeneración natural de esta especie ha comenzado a ocurrir nuevamente.
En febrero de este año, durante nuestra expedición en la isla Plaza Sur, descubrimos algo sorprendente. Al acercarnos a una de las mallas protectoras donde habíamos sembrado Opuntia echios var. echios, encontramos pequeñas plántulas creciendo de forma natural. Estas plántulas no fueron sembradas por nosotros, sino que germinaron espontáneamente a partir de semillas presentes en el área. Este fenómeno fue posible gracias a la combinación de las tecnologías de restauración ecológica y la protección proporcionada por la malla, que evitó que las plántulas fueran consumidas por herbívoros antes de establecerse. Sin estas intervenciones, es poco probable que hubiera ocurrido este proceso de regeneración natural.
Para quienes no están familiarizados con la historia de esta especie en Plaza Sur, este hallazgo podría parecer simplemente la observación de un cactus más. Pero para nosotros, representa la respuesta viva de la naturaleza tras más de una década de trabajo constante de restauración.


El desafío de restaurar una isla frágil
Plaza Sur, una isla de apenas 13 hectáreas frente a Santa Cruz, Galápagos, alberga un ecosistema único por su alta densidad de iguanas terrestres, su concentración de especies endémicas en un espacio reducido y la fuerte interdependencia ecológica entre ellas, como la del cactus Opuntia echios var. echios y la iguana terrestre (Conolophus subcristatus). Esta relación, que convierte a la isla en un laboratorio natural excepcional, también la hace sumamente frágil.

Desde 2014, el programa Galápagos Verde 2050 (GV2050) de la Fundación Charles Darwin ha llevado a cabo acciones de restauración ecológica en Plaza Sur, sembrando más de 1,300 cactus de Opuntia echios var. echios, de los cuales 853 se mantienen vivos hasta la fecha, gracias al uso de tecnologías de restauración como hidrogel, biochar y Waterboxx. Estas intervenciones, junto con la protección de las plántulas mediante mallas de exclusión para evitar la depredación por iguanas terrestres, han tenido un impacto significativo. En 2014, antes de iniciar el proyecto, se habían registrado 334 cactus adultos y juveniles.
Hoy, combinando los individuos sobrevivientes sembrados con los originalmente presentes, Plaza Sur cuenta con al menos 1,187 cactus vivos registrados hasta 2025.
Esto representa más de el triple de la población inicial registrada, evidenciando que las acciones de manejo y conservación, respaldadas por investigación científica aplicada, pueden restaurar la funcionalidad ecológica de ecosistemas frágiles que han sido degradados por décadas.


Ciencia aplicada que da frutos
Durante más de una década, el trabajo del programa Galápagos Verde 2050 (GV2050) de la FCD se ha centrado en la reproducción de plántulas de Opuntia echios var. echios y su trasplante en sitios estratégicos de Plaza Sur, seleccionados con base en registros históricos. Uno de los logros más destacados del programa ha sido multiplicar por seis la tasa de crecimiento natural de esta especie gracias al uso de tecnologías de restauración ecológica que optimizan el uso del agua. Mientras en condiciones naturales los cactus crecen de forma muy lenta, en promedio unos 2 cm por año (Hicks & Mauchamp, 2000), los individuos sembrados en Plaza Sur alcanzan hasta 2 cm por mes, superando los 25 cm anuales.
Este crecimiento acelerado representa un cambio radical en la historia de Opuntia echios en Plaza Sur. En condiciones naturales, un cactus necesitaría más de una década para alcanzar los 20 cm de altura.
Sin embargo, gracias a las tecnologías de restauración ecológica implementadas por el programa GV2050, algunos individuos han alcanzado hasta 113 cm en solo 10 años.
Este ritmo, seis veces más rápido que el natural, permite que las plantas superen con mayor rapidez el umbral de vulnerabilidad ante herbívoros como las iguanas terrestres, que suele alcanzarse al superar los 30 cm de altura. Al hacerlo, los cactus desarrollan espinas más robustas y estructuras más resistentes, lo que mejora su supervivencia. Pero el impacto va más allá de su defensa: al alcanzar antes la madurez, estas plantas pueden florecer y producir frutos en menos tiempo, dando origen a nuevas generaciones de forma más temprana. Así, el trabajo de más de una década no solo ha salvado una especie en riesgo, sino que ha creado las condiciones para que el propio ecosistema empiece a regenerarse por sí mismo.

La regeneración natural comienza
En la actualidad, en los tres sitios de estudio en la isla Plaza Sur, hemos registrado la presencia de plántulas producto de la regeneración natural y que están creciendo por sí solas, sin tecnología ahorradora de agua y sin protección de malla, aprovechando la humedad y la sombra de las mallas de otras plantas. Estos pequeños brotes son la prueba de que la restauración ecológica está funcionando en Plaza Sur, y da un mensaje de esperanza para quienes creemos que aún es posible recuperar especies y ecosistemas que han sido degradados.
El poder de trabajar juntos
Nada de esto sería posible sin la colaboración entre equipos de investigación, guardaparques, voluntarios, instituciones, guías naturalistas y visitantes que valoran y protegen este ecosistema único. Desde el equipo de GV2050 seguiremos trabajando con el mismo compromiso, porque sabemos que cada cactus cuenta, y cada paso que damos nos acerca a un futuro más verde para Galápagos.
En Plaza Sur, la vida se abre paso nuevamente. Y esos pequeños cactus que brotan entre las rocas nos lo recuerdan con fuerza.



Conoce más sobre este trabajo en el Plan de Restauración Ecológica para Plaza Sur, desarrollado junto con la DPNG y la FCD